sábado, 9 de enero de 2016

LA LLEGADA DE LA ORDEN DE FRANCISCANOS DESCALZOS A CASTILLEJA DE LA CUESTA EN EL SIGLO XVII.



LA LLEGADA DE LA ORDEN DE FRANCISCANOS DESCALZOS A CASTILLEJA DE LA CUESTA EN EL SIGLO XVII.

El día 10 de enero de este año 2016 se cumplen 381 años de la llegada de la orden Tercera de Franciscanos Descalzos de la Provincia de San Diego a Castilleja de la Cuesta.

Tras el abandono de la orden Dominica de las estancias conventuales en Castilleja de la Cuesta, estas fueron ocupadas el día 10 de enero de 1635 por una nueva congregación religiosa, la orden de Nuestro Padre San Francisco Descalzos [1].

Estandarte de la Orden de San Francisco. Parroquia Matriz
de Santiago Apóstol de Castilleja. Siglo XVIII.

Los momentos previos a la instauración de dicha orden franciscana en la villa de Castilleja de la Cuesta, son recogidos a través de dos fuentes documentales. En primer lugar, en la obra publicada por Fray Francisco Jesús María, y editada en Sevilla en el año de 1727, titulada, CRÓNICA DE LA PROVINCIA DE SAN DIEGO EN ANDALUCÍA DE RELIGIOSOS DESCALZOS DE NUESTRO PADRE SAN FRANCISCO, en la que se recogen los siguientes hechos:

           Tenían los Conde Duques en Castilleja de la Cuesta, lugar Antiguo, aunque corto, una legua de Sevilla, y que era Población de su Patrimonio, un convento de Religiosas Recoletas de Nuestro Amantísimo Padre Santo Domingo, que padecían no menos penuria que nuestros Religiosos; y queriéndolas agregar a otro convento del mismo Instituto, que su Excelencia tenían también en su Villa de Luches, hicieron la traslación de las religiosas dejando el convento desamparado. Componía este de un agregado de casas viejas, y sin aquel Arte, que pedía nuestro Estado; pero no obstante, más proporcionado para vivienda nuestra que el préstamo de Olivares, a quién favorecía mucho la cercanía de Sevilla, cuya piedad y grandeza, podría dispensarle las limosnas, como hasta hoy ha hecho, ayudando a las cotidianas a su manutención.

           Estos motivos, con la imposibilidad, que discurrían en mantenerse el Olivares, por el ningún calor que sentían en mejorarse, obligó a la Provincia a hacer representación a los Condes Duques, que se hallaban en Madrid, o de que sus Excelencias perfeccionasen la fábrica de Olivares, o que tomasen en su patrocinio la traslación a Castilleja.

          Vieron en lo segundo como mas fácil, y no menos conveniente, y dieron su licencia, con todo el terreno del Antiguo Convento de Religiosas, y con la del Maestrazgo de la Orden de Santiago, a quien entonces tocaba aquella parte donde estaba el convento, en últimos de mayo de mil seiscientos treinta y nueve, siendo Provincial Fray Pedro de García, y Guardián  Fray Alonso de la Moraleja.  Vivieron los  religiosos a los principios con alguna incomodidad, se fue el Convento perfeccionando a nuestro modo, a expensas de muchos devotos que lo miran con devoción. Hoy es un convento muy lindo, y muy conforme a nuestro Estado, con una Iglesia muy preciosa, que se acabó el año de mil setecientos uno, y se colocó en ella el Santísimo el día once de junio del año de mil setecientos dos, Domingo de la Santísima Trinidad, con gran gusto de todo el pueblo; fundándose en él la Venerable Orden de Penitencia y el Vía-Crucis, que está de todos muy frecuentada[2].

La segunda fuente documental, localizada en el Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla (Secc. Castilleja de la Cuesta), es un escrito realizado por el escribano Roque de las Cuevas en el que se recogía la llegada de la orden franciscana a esta localidad la noche del miércoles día 10 de enero de 1635, para asentarse sin aviso previo a las autoridades locales, en las dependencias que habían dejado abandonadas las religiosas dominicas concepcionistas, tras su traslado a la ciudad de Loeches:

           En la Villa de Castilleja de la Cuesta, en diez días del mes de enero de mil seiscientos treinta y cinco años, miércoles. Como a las ocho o las nueve de la noche poco más o menos, hubo en esta Villa un gran ruido y alboroto, diciendo que robaban en la casa que había sido convento de monjas que es de su Excelencia el Conde de Olivares y Duque de Sanlúcar la Mayor, administrador de esta dicha Villa, y habiendo acudido a dicho alboroto Roque de las Cuevas, mayordomo de su excelencia, y otras muchas personas, y yo el presente escribano, pareció que dicho alboroto había sido que unos frailes de la Orden de San Diego habían descerrajado la cerradura de la puerta de la calle de la dicha casa y se habían entrado en ella, y estándola por dentro los cuales dichos frailes, son los del convento de Olivares, y que el dicho Roque de las Cuevas había hecho abrir dichas puertas, y hallado dentro los dichos frailes y habiéndoles preguntado si traían orden de su Excelencia para entrar en la dicha casa dijeron que trían dicha orden, y habiéndoles requerido la mostrasen, dijeron que a su tiempo la mostrarían, por lo cual el dicho Roque de las Cuevas les requirió  a los dichos frailes una, dos y tres veces, y a fray Juan de Fuentedecantos, que así se dijo llamar, y ser guardián, que se saliesen de las dichas casas y la dejasen libres y desembarazadas, por cuanto eran de su Señor y no podían entrar en ellas sin su orden, y que desde luego les protestaba que una vez entrado en dicha casa fuese visto perjudicarle a su Excelencia cosa ninguna ni a su derecho, por cuanto el haberse entrado y en tomar posesión de ella violentamente y con trabajo, desde luego para en todo tiempo, protestaba, protesto la nulidad de cualquier derecho que quisiesen  admitir por haber entrado en las dichas casas donde siempre y desde luego (roto)...[3].

Talla  dieciochesca  del  desaparecido convento de 
San Francisco. Parroquia matriz de Santiago Apóstol.

Establecida y afianzada la orden franciscana en el mencionado lugar de Castilleja de la Cuesta (actual calle Convento de la localidad, entre el actual Ayuntamiento y la casa de la familia Flores), la mayor parte de sus esfuerzos iniciales fueron derivados hacia la construcción de un nuevo edificio religioso en el terreno ocupado, en el que indudablemente se incluiría una nueva iglesia o capilla, en la que poder realizar las funciones litúrgicas, a la vez que sirviese como enterramiento de sus miembros más destacados.

Para llevar a término la edificación contaron con la colaboración económica de numerosos vecinos a través de limosnas donadas en sus cartas de testamentos, tal y como queda recogido en el efectuado por el vecino Juan Martín Pachón en el año 1679: Y mando por una vez 500 reales de vellón para la obra de la iglesia del convento de Nuestra Señora de la O que se está haciendo[4]; también contaron con la colaboración de algunos personajes eclesiásticos, en especial con la del abad mayor de Olivares el señor Juan Bautista Navarro.

Señor D. Juan Bautista Navarro. Cuarto abad de Olivares.
Capellán Mayor de los Alcázares. (1651-1679)

En 1836, tras ser exclaustrado y abandonado el recinto religioso por la mencionada orden Tercera debido a las medidas dictadas por Mendizábal, a partir del siguiente año y hasta el año de 1840 en que fue derribado el recinto, el interior de la iglesia conventual fue utilizada como Casas Capitulares, además de ejercer como sitio de reunión para la Junta Electoral del Señorío Antiguo [5]. En años sucesivos, dicha Junta iría alternando lugares donde celebrar sus respectivas sesiones, tales como en la hacienda de San Diego[6]y en la iglesia parroquial de Santiago[7].  Pero ese ya es otro episodio del que daré buena cuenta en próximas publicaciones.

Como adelanto, a continuación ofrezco varios de los acuerdos tomados en el pleno de 9 de marzo de 1836 por el mencionado Cabildo Municipal, germen de la total desaparición del histórico convento de San Francisco de Castilleja de la Cuesta.
ACUERDO: En la Villa de Castilleja de la Cuesta a nueve de Marzo de mil ochocientos treinta y seis. Hallándose reunidos en Junto los Señores todos de su Ayuntamiento, a saber…
3ª. Que careciendo este pueblo de Casas Capitulares, de Cárcel sana y segura, y de local donde establecer la Escuela de Primeras letras, y sin propios ni arbitrios de ninguna clase con que poder proporcionar estos establecimientos, sería útil y sobre manera provecho a la Villa y al público que del Edificio de dicho convento se señalasen los locales necesarios para construir los referidos tres establecimientos que podía tener lugar tomando la Bodega, Despensa Capilla de la Orden Tercera, y alguna corta parte del Patio, dejando el resto de este y la pieza que servía de refectorio para uso de la Guardia Nacional, a fin de que tuviese donde custodiar sus pertenencias y sitio en que instruirse.
4ª. Que lo restante del Edificio, opina este Cuerpo Capitular debe procederse a su derribo para que no quede vestigio ni señal alguna de lo que fue, y con el producto de los materiales y demás enseres labrar casas en el sitio que quede y en el terreno de la Huerta a fin de aumentar la población hacerla más vistosa, reparar las calles y dar brazos productivos a la Nación.


[1] Texto basado en mi publicación: LA VILLA DE CASTILLEJA DE LA CUESTA. PUERTA DEL ALJARAFE. HISTORIA SOCIAL, Castilleja de la Cuesta, 2011, pp. 173-175.
[2] Biblioteca Colombina de Sevilla, Fondo Antiguo, “Crónica de la Provincia de San Diego en Andalucía de Religiosos Descalzos de Nuestro Padre San Francisco”.
[3] A.H.P.S., Sección de Protocolos de Castilleja, leg. 3.507 P-b, (1632-1635), s/f.
[4] A.H.P.S., Sección de Protocolos de Castilleja, leg.3.340 P-b, (1671-1679), s/f.
[5] A.M.C.C., leg.405, Elecciones. Expedientes varios.1837: En la Villa de Castilleja de la Cuesta, a 24 de septiembre de 1837, reunida la Junta Electoral del distrito de esta pueblo, en el local de la Iglesia del suprimido convento de San Francisco de esta Villa.
[6] Ídem.1840: En la Villa de Castilleja de la Cuesta, a 19 de enero de 1840, reunida la Junta Electoral de su distrito en una sala de la Hacienda nombrada de San Diego...
[7] Ídem.1844: En la Villa de Castilleja de la Cuesta, a 3 de septiembre de 1844, reunida la Junta Electoral de su distrito en el edificio de la Iglesia Parroquial de Santiago...

1 comentario:

  1. Magnífico artículo y exquisitamente documentado. Gracias por acercarnos de nuevo a la historia de nuestro pueblo tan desconocida para muchas personas, entre las que me incluyo. MANOLI

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