lunes, 20 de febrero de 2017

¿SABÉIS DONDE SE ENCUENTRA ESTA TORRE?


                                                     

Los primeros datos ofrecidos sobre la torre-alminar que os presento, parte integrante del templo parroquial matriz de Santiago Apóstol, datan del año 1370, estando recogidos en una de las cláusulas ofrecidas por la orden militar de Santiago para repoblar la zona de Castilleja de la Cuesta tras la Reconquista. 

CLÁUSULA 20: Otrosí, mandémosles mas en condición que la Iglesia que se ha hecho en el dicho lugar do está la torre y todas estas cosas que en el dicho privilegio se contiene, prometemos por nos e nuestros sucesores que después de Nos serán en la Orden... E si alguno o algunos contra ello fueren o pasaren e quisieren ir o pasar en cualquier manera, haya la ira de Dios y del Apóstol Santiago y nuestro Señor el Rey e Nuestro”[1].

Tras diversos estudios realizados por expertos en arquitectura islámica, se puede afirmar que el recinto, desde el cuerpo de campanas hasta sus cimientos, datan del periodo almohade, guardando cierta similitud en la técnica constructiva con la que fue realizado el alminar de la catedral de Sevilla, la Giralda.

¿Sorprendente, verdad?



[1] A.H.N., Uclés, Caja 87, fol.37-45.


Interior de la Torre-Alminar de la parroquia matriz de Santiago de 
Castilleja de la Cuesta.Siglo XII.
Fotografía: Francisco Javier Tovar Florencio.

Interior de la Torre-Alminar de la parroquia matriz de Santiago de 
Castilleja de la Cuesta. Siglo XII. Fotografía: Francisco Javier Tovar Florencio.
Vista exterior del cuerpo de campanas de la Torre-Alminar.
Fotografía: Juan Prieto Gordillo

Parroquia matriz de Santiago de Castilleja de la Cuesta. Reformada en el último tercio del siglo XIX.
Fotografía: Juan Prieto Gordillo
Vista de la Plaza de Santiago desde uno de los Arcos del Siglo XVI.
Fotografía: Juan Prieto Gordillo

viernes, 10 de febrero de 2017

CASTILLEJA DE LA CUESTA Y LAS FIESTAS DE CARNAVAL EN EL SIGLO XVIII.



Los hechos tanto festivos como religiosos que se celebraban en la villa de Castilleja durante los siglos XVII y XVIII fueron todo un acontecimiento, no sólo para sus propios vecinos, sino para las cercanas poblaciones e incluso para la misma capital hispalense. Prueba de ello eran las fiestas de “carnestolendas” (carnavales) que se celebraban durante el mes de febrero en la localidad tal y como se recoge en la siguiente fuente documental.

El día 23 de febrero de 1759, aparecería publicado en unos bandos locales de Castilleja de la Cuesta “colgados de los sitios públicos acostumbrados de la Villa”, la suspensión de las celebraciones de los festejos que desde finales del siglo anterior se venían celebrando durante el carnaval “Carnestolendas”. Esta circunstancia se debió a la enfermedad del monarca Fernando VI, agravada tras la muerte de su esposa la reina Bárbara de Braganza en agosto de 1758, cuestión que finalmente le acarrearía su propio fallecimiento casi un año después, el día 10 de agosto del citado. El edicto a que nos referimos recogía la siguiente información:

       
        “EDICTO: Que todos los vecinos de esta Villa y hacendados en ella de cualquier estado y calidad que sean, porque en la presente, por la enfermedad de Nuestro Católico Rey y Señor don Fernando sexto, que Dios guarde, y a imitación de la capital de este Reinado para aliviar los acontecimientos y alborotos que se cometen en el  tiempo que falta de Carnaval mayormente en esta Villa por la cercanía a dicha capital, he mandado prohibir que en ella y su jurisdicción se hagan festejos públicos ni secretos de comedias ni bailes sacros, entremeses ni otras fiestas en donde concurran distintas gentes de que resultan las quimeras y desazones  que se han experimentado entre los vecinos y forasteros que vienen a esta Villa, y para que le consten a todos, y que usen unos y otros de la quietud necesaria, contraviniendo a lo mandado en este edicto desde luego si fuere plebeyo le aplicaren por seis años a las armas, y al que fuere noble daremos cuenta por mano del señor asistente a la superioridad para que le aplique la pena que le corresponda por haber faltado a lo mandado[1] .






[1] Este documento aparece recogido en mi obra:  HISTORIA SOCIAL DE CASTILLEJA DE LA CUESTA, Año 2010; y la Fuente documental se encuentra en el Archivo Municipal de Castilleja de la Cuesta, Legajo 4, Actas Capitulares de 1759, s/f.

martes, 7 de febrero de 2017

PINCELADAS  PARA HISTORIA DE LA HERMANDAD DEL DULCE NOMBRE DE SEVILLA.

No fueron fáciles las primeras décadas del siglo XVIII para la hermandad del Santísimo Cristo del Mayor Dolor y Dulcísimo Nombre de María, así como para el edificio religioso donde residía desde hacía años, la Casa de Niñas Huérfanas de dicha ciudad de Sevilla.
Ante la desidia de muchos de sus hermanos, y el estado ruinoso que presentaba el edificio, sería el señor D. Juan José del Castillo, quién se haría cargo de ambas cuestiones, la restauración del inmueble y el funcionamiento de la corporación religiosa ¿Quién fue el mencionado Juan José del Castillo?
Juan José del Castillo y de la Barrera fue “Alcalde de la Hermandad en el Estado Noble de Caballeros; hidalgo en las villas de Cumbres de San Bartolomé y Gines, contador por S. M. de la Artillería de esta ciudad y Flotas y Armadas de los Reinos de Indias; escribano del Ilustrísimo Cabildo y Regimiento de la ciudad de Sevilla”; fue nombrado Gobernador de Gines a finales del siglo XVII por el propietario de la misma el Excmo. Señor. D. Alexo Manrique de Guzmán Zúñiga y Pacheco, “del consejo supremo de Italia, mayordomo y gentil hombre de cámara de su majestad”. A partir de este instante ostentaría la representatividad de Señor de Gines, al tiempo que se le otorgaba el cargo de Administrador de la Justicia en “primera instancia”.
Como hermano que fue de la hermandad del Santísimo Cristo del Mayor Dolor y Dulcísimo Nombre de María desde finales del siglo XVII, y ante la indolencia de muchos de sus componentes, durante los últimos años de la década de l720, fue quién se encargó de organizar los cultos dedicados al Santísimo Sacramento, costeando de su caudal una misa todos los días de fiesta que se decía por los religiosos del convento del Santo Ángel, convirtiéndose en el encargado de custodiar diferentes prendas y alhajas de su culto y adorno[1].
Fue en el año 1730, al estarse hundiendo y amenazando ruina la iglesia de dicha Casa de Niñas Huérfanas, cuando por mediación del señor del Castillo fueron trasladadas las imágenes titulares de la hermandad a la iglesia de Santiago el Viejo, una vez conseguida  la licencia del señor Juez de la Iglesia, con todos los bienes que les pertenecían; entre los que se hallaban: dos cálices con sus patenas de plata y uno de metal sobredorado; dos vinajeras y un platito de plata; una túnica del Santísimo Cristo de tela de color ámbar, y veinte pesos en que se vendió el púlpito de hierro que estaba en el orfanato, todo lo cual pertenecía al Santísimo Cristo[2].
Curiosa es la reseña de la túnica del Santísimo Cristo de tela de color ámbar ¿Se trataría de una pieza textil perteneciente a la imagen titular de la hermandad de la Bofetá con la que ya por aquellos años se hubo fusionado; o bien un faldellín largo que se colocase al Santísimo Cristo del Mayor Dolor?
Gracias a la siguiente información se tiene constancia de que la fusión entre ambas corporaciones ya se había realizado a finales del siglo XVII, pues  en una carta de pago, por valor de 325 reales de vellón, fechada el día 23 de enero de 1698, Juan José del Castillo es citado como “representante  (prioste) y hermano de la hermandad del Santísimo Cristo de la Bofetada, residente en la capilla de las Niñas Huérfanas, frente a la parroquia de la Magdalena”; a través del escrito entregaba a los señores Luis Vázquez y a Manuel Fernández, oficiales de la hermandad y cofradía del Santísimo Cristo del Silencio, y Madre de Dios de la Amargura, sita en aquellos años en la parroquia de San Julián, dicha cantidad para “su ayuda”.

Juan José del Castillo y de la Barrera fallecía en Sevilla el día 18 de enero de 1732 siendo enterrado dos días después en la iglesia parroquial de Señor Santiago el Viejo de esta ciudad. Los costos de dicho entierro ascendieron a cincuenta y un reales de vellón[3].
Su cuerpo difunto fue amortajado con el hábito de Nuestro Padre Señor San Francisco, y sepultado el día veinte de enero en la dicha iglesia parroquial de Señor Santiago el Viejo de dicha ciudad de Sevilla, en la bóveda que dicho matrimonio construyó debajo del altar del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de dicha Iglesia, propiedad igualmente de ambos, tal y como se recoge en una nueva cláusula de su testamento, …y la cantidad que fuese necesario para dorar y estofar el retablo del altar mayor del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, de la iglesia de Santiago el Viejo de Sevilla, que era de la propiedad del matrimonio, siendo enterrados en su bóveda”. 

 Juan Prieto Gordillo

                   María Santísima del Dulce Nombre



Santísimo Cristo del Mayor Dolor















Nuestro Padre Jesús ante Anás.



                                 


[1] Testamento
[2] Testamento
[3] Testamento