miércoles, 11 de julio de 2018

SOBRE EL PRIMER PARARRAYOS QUE TUVO LA TORRE DE LA PARROQUIA SEVILLANA DE SAN LORENZO EN 1893 Y OTRAS CUESTIONES.


SOBRE EL PRIMER PARARRAYOS QUE TUVO LA TORRE DE LA PARROQUIA SEVILLANA DE SAN LORENZO EN 1893 Y OTRAS CUESTIONES.

Juan Prieto Gordillo
Profesor Universidad Pablo de Olavide de Sevilla


Recientemente hemos localizado en el Archivo Municipal de Sevilla, un curioso expediente remitido por el párroco don Diego T. de Lagos, al señor Alcalde Presidente de la ciudad de Sevilla don José Bermúdez Reina, en el que se solicitaba en el año 1893, ayuda económica para la instalación, por vez primera, de un pararrayos en la torre de la parroquia hispalense de San Lorenzo Mártir. A través del documento, podemos apreciar ciertas noticias, algunas ya revisadas en el tiempo, como la fallida autoría de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, por aquel entonces atribuida al celebre escultor Juan Martínez Montañés; la colocación por vez primera de un pararrayos en la Giralda; así como, cierta información sobre los medios de comunicación escritos existentes en la ciudad a finales del siglo XIX: “La Andalucía”, “El Diario de Sevilla” y “El Cronista”.

Respecto a la imagen de Jesús del Gran Poder, al que no faltan en el expediente muestras devocionales, sabido es, cómo su autoría apareció publicada en el diario ABC de Sevilla (7-febrero-1930), tras ser localizada por el historiador Helidoro Sancho Corbacho, el día 6 de febrero de 1930 en el Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla, confirmándose desde ese instante su hechura al escultor cordobés, Juan de Mesa Velasco, discípulo del citado Montañés, según contrato firmado a 1 de octubre de 1620.

En cuanto a la cita sobre la ausencia de pararrayos en la Giralda de Sevilla hasta el año 1886 existe una completa descripción, en la obra titulada: “Giralda de Sevilla. Memoria Descriptiva de la Obra de Restauración e Instalación de Para- Rayos”, publicado en las Oficinas de El Obrero de Nazaret, calle Farnesio Número 1, Sevilla, Año MDCCCLXXXVIII, (ANT-XIX-1292/12).


En la publicación se da una minuciosa descripción de todo lo acontecido: los desperfectos ocasionados por varias cargas eléctricas en el citado monumento en el transcurso de los años 1883, 1884 y 1885, y de las obras proyectadas y dirigidas para su restauración, por arquitecto director de las obras de restauración de la Santa Iglesia Metropolitana y Patriarcal de Sevilla, don Adolfo Fernández Casanova, durante el periodo comprendido entre el 16 de agosto de 1885 a 28 de febrero de 1886, entre las que se recogían por vez primera la instalación de un pararrayos en la parte superior del mismo. Finaliza esta con una “Memoria” de las obras ejecutadas, y la inclusión de dos apéndices titulados: Enumeración de los nuevos elementos moldados de mármol que se han colocado en las fábricas mauritanas durante la restauración” y “Enumeración de los capiteles adquiridos para sustituir los modernos que se han encontrado en las fábricas almohades, al restaurar la restauración”.   

En la misma fuente documental, son mencionados también los medios de comunicación escritos que existieron en la ciudad hispalense durante el último tercio de la centuria decimonónica y que apoyaron la primitiva idea de la colocación del pararrayos en San Lorenzo: El Cronista (fundación 17 de mayo de 1886, último número en junio de 1896); El Diario de Sevilla (fundación 1 de octubre de 1882, final de publicación 1901) y La Andalucía, (fundación en 1858 y desaparición en 1897).



A continuación, se ofrece el expediente íntegro en el que se recogen todos los aspectos citados con anterioridad.

 
Excelentísimos Señores Alcalde Presidente y Ayuntamiento de la Ciudad de Sevilla

Don Diego T. de Lagos, Pro. Cura de la Parroquial de San Lorenzo de esta ciudad, con cédula personal que exhibe a V.V.E.E., con la mayor consideración y respeto expone:

    Que el que suscribe, ayudado por varios feligreses y devotos de su Iglesia y del Señor del Gran Poder, hace tiempo concibió el proyecto de dotar de pararrayos la preciosa y monumental torre de la parroquia que tiene la honra de regir y gobernar.

    Que ajeno al exponente a toda idea de interés personal y antes bien, haciendo con gusto gastos pequeños de su propio peculio, ha publicado en el periódico “La Andalucía” del domingo último 12 del corriente la lista de suscriptores y cantidades con los que los mismos han contribuido y porque dicha Redacción como la del “Diario de Sevilla” y también el exponente viene a ser depositarios de cantidades recaudadas; toda vez  que la delicadeza y carácter sacerdotal, de que se encuentra investido reclama la mayor pureza en cuanto a la administración e inversión de dichos fondos de los cuales en su día, Dios mediante,  se publicarán las cuentas correspondientes para satisfacción de la Ciudad de Sevilla, de los suscriptores y devotos de la Iglesia y de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.


    Esa magnífica imagen, escultura de la que se gloria Sevilla, que ha dado nombre de su autor a una de las calles de la Ciudad; esa soberbia obra del arte, respecto de la cual es tradición, que ese mismo autor se asomaba a las bocas calles por donde se sacaba en procesión para contemplarla, se encuentra hoy expuesta, como lo ha estado en otras ocasiones en días de tempestad y tormenta a un fracaso que pudiera arrebatarnos gloria tanta.

    Mas nos encontramos en la parte más occidental de Europa, respecto a la cual se dice que la desidia y la apatía son proverbiales.

    La Giralda estuvo sin pararrayos hasta que ocurrieron fracasos, que, por fortuna fueron subsanables y no debemos exponernos a que mañana o el otro hagamos un papel ridículo, ante la culta Europa, si en la parroquial de San Lorenzo y capilla del Señor del Gran Poder se diera caso semejante.

    Periódicos tan antiguos de esta ciudad como “La Andalucía” y “El Diario de Sevilla” han aplaudido el proyecto y han abierto sus columnas a la suscripción con el pio fin antes indicado.
    Ciudad tan devota de tan milagrosa imagen y en cuya devoción abundan V.V.E.E., atendidas sus católicas ideas, no es de esperar dejen desierto el noble indicado pensamiento, de la conservación de un templo que, por su arquitectura y especial belleza de su torre, son honra de Sevilla.

    La redacción de “La Andalucía” abundando en los nobles pensamientos de cuanto representa la grandeza de esta Ciudad, en su número ya citado, contenía el párrafo siguiente:

    “Esperamos que el Excmo. Ayuntamiento acuerde en el próximo Cabildo contribuir por lo menos con mil pesetas para librar a la soberbia y sin rival escultura del célebre Martínez Montañés de un peligro constante, puesto que la Corporación es la que se encuentra principalmente llamada a velar por vuestras riquezas artísticas.”

    “El Diario de Sevilla” en su número del martes 14 del que rige reconoce las riquísimas joyas que en escultura encierra la Parroquial del Mártir San Lorenzo, y “El Cronista” del mismo día, unánime y sin ponerse de acuerdo aplauden la idea y el pensamiento que tuvo el exponente.

    En virtud de todo lo expuesto. Suplica a V-V-E-E., se sirvan acoger benévolamente y bajo su valioso patrocinio el humilde pensamiento del que suscribe, contribuyendo con sus influencias personales y oficiales al objeto de que no quede desierto tal pensamiento a causa de las débiles fuerzas del humilde autor y capellán que tiene la honra de dirigirse a la primera autoridad y Corporación que tan dignamente representa a la Ciudad de Sevilla.

Dios guarde a V.V.E.E. por dilatados años para bien y prosperidad de esta culta Ciudad.
Sevilla diez y siete de marzo de mil ochocientos noventa y tres.

                                                          Excmo. Señor
Diego T. de Lagos
Et la Comisión de Asuntos especiales.

Vista de la parroquia de San Lorenzo a comienzos del siglo XX 
donde se puede apreciar el mencionado pararrayos. 

Fuente documental: AMS; Caja 861 V.215 (I)

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